Harto sobrevalorada.El Padrino, Francis Ford Coppola.
En primer lugar quiero aclarar que no tengo nada contra este film ni contra Coppola (que nos brindó aquella hipnótica y maravillosa película Apocalypse Now entre otras) y me parece un film entretenidísimo y una historia excelentemente narrada, PERO no es ni de lejos la mejor película de la historia, y ese ''techo cinematográfico'' sobre el que los ''entendidos'' parlotean no son más que blasfemias y paparruchas.
Probablemente si esta película no estuviese tan laureada no rajaría tanto contra ella, porque mantiene un ritmo genial (quizá el principio algo flojo, pero bueno) y una vez la coges las riendas te es muy difícil separarte del televisor. Al Pacino está tremendo en su papel, quizá su mejor interpretación y Marlon Brando en su línea. Es MUY recomendable, y probablemente sea la mejor película hecha sobre la mafia junto a Érase una vez en América y Uno de los Nuestros.
Sólo les comunico que, si van a visionar este film, no vayan con las altas expectativas que las habladurías crean, porque la impresión final no será tan óptima.
Mágica.
El Apartamento, de Billy Wilder.
La gran obra maestra del genio Billy Wilder.
Brillante sátira social que rompe en pedazos el ideal estadounidense, quizá con algo de sutileza (no es tan cruda como otras películas como El Gran Carnaval, ni mucho menos) con una historia conmovedora, de una profundidad psicológica bestial (comparable a una novela de Dostoyevski) y con un guión magnífico y muy bien planteado, con un ritmo acojonante que engancha de principio a fin. Está sin lugar a dudas entre las cinco mejores películas que he tenido ocasión de ver.
Jack Lemmon nos dejó una de las mejores interpretaciones de la historia del cine, se salió en su papel y demostró que era un tipo a tener en cuenta. También genial Shirley MacLaine que interpreta a un personaje maravilloso.
No tiene pérdida.
Conmovedora.
Raíces profundas, de John Stevens.
Cerca de las Rocosas, vivía un hombre llamado Joe Starret. Un hombre honrado y orgulloso, que se ve oprimido por un poderoso ganadero y obligado a abandonar sus tierras. Todo cambia con la aparición de Shane, un extraño de procedencia incierta que se gana la simpatía de Joe y su familia.
Raíces profundas (o ''Shane'', su título original) es una historia bella y entretenida, además de ser uno de los westerns más épicos que he tenido el placer de ver. Los papeles están muy difuminados y pulcros, sin dobles personalidades ni giros argumentales bruscos (no es un western atípico en ese sentido), con un manejo de los planos muy bueno y que transmite de manera perfecta la situación que vivían los granjeros estadounidenses a finales del siglo XIX.
El personaje de Shane es muy enigmático e interesante, Alan Ladd borda el papel. El resto del plantel de actores es aceptable, con el mítico Jack Palance haciendo de pistolero malo malísimo, como debe ser. Éste es un film que hay que ver con la mente despejada, por ejemplo, una noche veraniega. Véanla, no tiene desperdicio, y a pesar de no haberme apasionado le atribuyo como uno de los mejores western que el cine americano ha parido. Bravo.